Thursday, April 24, 2008


SEIS AÑOS DE ETIQUETA NEGRA

Hace algunos años, recibí un correo electrónico de un amigo peruano, Julio Villanueva Chang, para proponerme que escribiera un artículo para el tercer número de una revista llamada Etiqueta Negra, que acababa de lanzar en el Perú. Escribí el texto y se lo envié; días después, recibí la respuesta: Julio me volvía a enviar el texto, pero ahora con el orden de los párrafos cambiado y con sugerencias para mejorarlo. Yo vivía en los Estados Unidos y estaba acostumbrado a trabajar con editores minuciosos; mi sorpresa, ahora, era toparme con uno de ellos en América Latina. Entusiasmado, revisé el texto durante toda la noche y se lo envié a Julio. Al rato, recibí un correo con la noticia de que todo estaba aprobado. 

En sus seis años de vida, Etiqueta Negra acaba se ha convertido en parte fundamental de un grupo de primer nivel de revista culturales en América Latina. Etiqueta Negra nació del encuentro entre Villanueva Chang y dos empresarios emprendedores, los hermanos Huberth y Gerson Jara. Los hermanos Jara, dueños de una pequeña imprenta en un barrio popular de Lima, estaban interesados en editar una revista que llegara al mundo de gente como ellos, los “emprendedores que buscan algo más que sólo ganar dinero”. Alguien les habló de Julio, que acababa de dejar su trabajo como periodista en El Comercio y quería ser un reportero viajero (había escrito tres reportajes para la revista Gatopardo y decidido que lo suyo era el periodismo más de revista que de diario). Después de una reunión en el café Haití, y de que Julio los llevara a su casa para mostrarles la habitación en la que guardaba, ordenados meticulosamente, todos los ejemplares de las revistas que coleccionaba (Esquire, The New Yorker, Vanity Fair…), se dieron cuenta de que el proyecto de Julio no iba con el de ellos. Y sin embargo, tuvieron el olfato para reconocer que el sueño de Julio –“imaginar la mejor revista de tu vida”, en palabras de Toño Angulo Daneri, otro de los periodistas que se embarcó en la aventura—tenía mucho valor, y decidieron apostar por él.

Para que se entienda la inmensidad de lo logrado hay que subrayar que la inversión de los hermanos Jara fue de apenas veinticinco mil dólares. Con esa suma, no daba para tener un plantel editorial: había varios colaboradores, pero durante los primeros cinco números el único dedicado en pleno a la revista era Julio. En medio del tabaco y el vino, las reuniones se llevaban a cabo en la sala de su casa. Ese trabajo artesanal, unido al poder de convicción de Julio, que logró que escritores de primer nivel –John Lee Anderson, Fernando Savater, Carlos Monsiváis, Juan Villoro— hicieran suyo el proyecto y colaboraran sin recibir nada a cambio, le dio su sello a la revista. 

La fórmula de Etiqueta Negra permaneció inalterable durante los primeros cinco años: diseño elegante, unidad temática para cada número (dinero, sexo, comida, fútbol, etc), y crónicasextensas de grandes firmas. Semejante ambición hizo que los primeros años Etiqueta Negra sobreviviera a duras penas: el mercado para esta revista en el Perú no pasaba de los cinco mil ejemplares, y no hubo suerte en todos los intentos que hubo por internacionalizarla. Y sin embargo, como recuerda Daniel Titinger, nuevo director editorial de la revista: “con Etiqueta Negra sucede algo muy extraño: los clientes empezaron a apoyarnos con sus avisos sin ser la revista comercial. Incluso, a veces, hemos estado reñidos con lo comercial, haciendo todo lo contrario a lo que un cliente pediría. No somos una revista para mujeres amas de casa, ni para hombres solos, ni de sociedad, ni de deportes, ni de estilos de vida, no teníamos un nicho fijo: y nos apoyaron y nos apoyan”. 

El año pasado Julio y Toño dejaron la revista en manos de Daniel, que ya colaboraba con ellos. Etiqueta Negra ha sido rediseñada, con el resultado de que es otra, pero es la misma. Se mantienen la unidad temática y la ambición por publicar crónicas y ensayos de primer nivel –en el número de enero de este año, el último que tengo en mis manos, el tema son “Las ciudades invisibles” y hay grandes reportajes de Álvaro Bisama sobre las apariciones de la virgen en Valparaíso y de Alex Ayala sobre Vallegrande, la ciudad en la que murió el Che--, se añaden secciones cortas que le dan más agilidad a la lectura, un cuento inédito (Fresán, Fuguet, Vila-Matas...; Diego Salazar es el editor de ficción), y la última página pertenece al humorista argentino Liniers. 

Etiqueta Negra es, a la vez, periodismo y literatura. Nombres importantes de la actual crónica latinoamericana publican en la revista: Gabriela Wiener, Juan Pablo Meneses, Leila Guerriero, Josefina Licitra. Los libros recientes de cronistas de la órbita de Etiqueta Negra –Marco Avilés, Juan Manuel Robles, el mismo Titinger— muestran de manera contundente que la revista ha hecho escuela. Por ahí andan también los libros de otros miembros del núcleo duro de la revista (Toño Angulo, Sergio Vilela, Daniel Alarcón). Lo único que falta es que Etiqueta Negra pueda superar los habituales compartimientos estancos que limitan el flujo de los productos culturales del continente, y encontrarse en librerías y quioscos más allá de Lima. Mientras tanto, por lo menos para los últimos números, nos queda la red.

7 Comments:

At 3:40 AM , Blogger Ernesto Gugig said...

Excelente la revista aunque cuesta conseguirla poe aca en Miami. En el 2007 co--editaron el numero de VQR dedicado a sur america que esta excelente.
http://www.vqronline.org/issues/2007/fall/

 
At 9:47 AM , Blogger Michael Kohl K said...

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At 9:49 AM , Blogger Michael Kohl K said...

Estimado Edmundo:

En mi calidad de cómplice y traductor en Etiqueta, tu comentario me ha emocionado muchísimo. Ahora, mientras paso unos días dictando talleres sobre mi oficio en la cancillería de Nairobi, no dejo de expandir también este apostolado. Algunos de los ejemplares que he traído hasta esta calurosa ciudad han terminado deshojados y maltrechos en las recámaras de las admiradoras: un reportaje con una diplomática, un portafolio con una colega, un cuento con aquella dama. En fin. Sólo quiero recordarte que Etiqueta, como me informan desde Lima, también está en el Facebook. Allí van y vienen noticias sobre la revista.

Saludos,

Michael Kohl K.

 
At 12:15 PM , Blogger Edmundo Paz Soldán said...

Michael, somos muchos los cómplices que llevamos la revista de aquí para allá, pero en Kenia seguro que debes tener la exclusividad... Y sí, me olvidé de Facebook... Un abrazo y me alegra encontrarte por aquí.
Ernesto, tienes razón, eso que se hizo con VQR es uno de los grandes logros del periodismo latinoamericano.

 
At 9:16 PM , Blogger Diego Fonseca said...

Y por fin se está haciendo justicia con Julio, quien pronto edita libro. A Chang lo conocí en México, cuando yo editaba AméricaEconomía. A priori, no íbamos a pegar: yo dirigía una revista de negocios y economía y Julio una de reportajes. Yo dormía en la noche y él durante el día. Yo fui a reunirme con él tras una entrevista. Llevaba saco. Julio andaba con zapatillas y jean.
El estereotipo parecía empujar todo a un chau, 'ta luego tempranero. Pero entonces Chang sacó el iPod. Tenía una banda americana que él conoce y yo conozco. Y empezó la conexión.
No volvimos a vernos desde entonces, 2004 o 2005. Pero nos escribimos mal que mal, nos subimos a nuestros mutuos MSG y compartimos textos. Los de Julio son cada día más impecables, con un tono propio y el tempo de un midley.
Hace un par de semanas me contò en el MSG de su libro. Usualmente me alegra que a la gente que yo considero mi amiga --así no hubiera devolución de afecto-- le vaya bien. COn Chang me pasa que quiero que le vaya extraordinario.
Por años, ha vivido del sandwich y la Coca, corriendo detrás de talleres para pasarla mejor. Espero que el libro le abra las puertas a otro universo.
Es curioso. Los editores suelen ser gente que promueve y ayuda a muchísima otra gente pero en demasiadas ocasiones se quedan sentados en el banco de por vida, como entrenadores de divisiones infantiles.
Pido que a Chang se le de y se le siga dando. Y que la próxima vez que lo vea -2011, 2015, 2022-, esté otra vez con un iPod listo.

Perdón Edmundo por usar tu blog para esto, pero cuando surge, surge. Y Julio es un tipo que ha hecho de todos nosotros, mejores escritores y periodistas. Cuando me pidió en una ocasión un texto para EN, me devolvió un trofeo lustrado. Me saco el sombrero a quien puede hacer entender a otro editor que la cosa va por "ahí" y no por "acá".

Celebro que ahora EN siga en buenas manos. Y celebro la escuela peruana, muchachos.

 
At 5:41 PM , Blogger Gonzalo Del Rosario said...

Etiqueta Negra es una de mis revistas favoritas

 
At 10:33 PM , Blogger martín soto florián said...

Estimado Edmundo,

estudio en la PUCP, en Lima, y quisiera recibir consejo tuyo.
estoy al frente de una revista de estudiante (te paso un link: http://issuu.com/eldirector/docs/revistapsvol2 )
y siempre ha querido ser una suerte de letras libres, etiqueta negra, quehacer.
ahora, vamos a reestructurarla, y quisiera tu consejo.

muchas gracias,

m.

 

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